SANTO DOMINGO.- Desde las 4:00 de la mañana, Catalina Cleto Figueroa se dispuso a viajar este sábado desde el sector Los Guandules con la esperanza de intercambiar plásticos por útiles escolares, con la finalidad de ayudar a sus cuatro nietos, dos de ellos huérfanos de padre, y a su hija, a quien se le ha complicado gestionar los ajuares educativos.
Figueroa expresó que, tras casi un año de esfuerzo, logró reunir aproximadamente 70 libras de desechos plásticos.
“Yo empecé a reunir desde que dieron las bicicletas aquí. Cada vez que llevaba más a la casa, los aplastaba para irlos guardando”, destacó.
Para ella, esta es la tercera edición en la que participa en este tipo de actividad. Explicó que, además de madrugar, tuvo que pagar un transporte privado junto a otras personas para poder trasladarse hasta el lugar.
“Tuvimos que pagarle a un vecino del barrio para poder madrugar y estar aquí”, dijo.
Asimismo, Luis Manuel Rodríguez, residente en Guachapita, quien llegó al lugar a las 5:00 de la madrugada, señaló que realiza este esfuerzo por sus cuatro nietos, pues, ante la situación económica que atraviesa, considera que esta es una de las pocas maneras que tiene de contribuir con la educación de su familia.
“Estoy aquí desde las 5 de la mañana y traje 50 libras. Con eso me dieron dos tickets para dos mochilas. Así ayudo al menos a dos de los cuatro niños que tengo en casa”, relató.
Las mochilas escolares están conformadas por mascotas, lápices, colores, reglas, lapiceros, termos y una tableta para uso educativo.
Taxis y acarreos fueron utilizados por ciudadanos
Estela Caminero, abuela de dos niños y quien vive con una discapacidad, comentó a El Día que tuvo que pagar un taxi privado y un acarreo para trasladarse junto a sus hijos hasta la alcaldía.
“Vine con mis dos hijos. Vine con el mediano para que me ayudara en el taxi y el mayor en un acarreo. Gastamos casi 2,000 pesos para llegar aquí”, explicó.
De su lado, Miguel Estévez dijo que tuvo que pagar 800 pesos para transportar en una camioneta las cinco fundas de plástico que llevó para realizar el intercambio.
“Tuve que pagarle a un sobrino para que me ayudara a traer eso desde Los Jardines”, manifestó.
Organización, seguridad y limpieza
Durante esta tercera edición de «Plásticos por Útiles Escolares», la organización y la limpieza fueron aspectos destacados por varios de los ciudadanos que acudieron al evento.
“Definitivamente, este año está más organizado. No está todo el tumulto de años anteriores y tampoco están los plásticos en las calles como antes”, expresó María Reyes, residente en Los Praditos.
En ese mismo orden, Carolina Mesea señaló que una de las cualidades que pudo notar fue la distribución de varias filas para los diferentes procesos de la actividad.
“Ellos están muy organizados. Este año veo una fila para entregar los plásticos y luego haces otra para recibir las mochilas con los tickets que te dan una vez pesan las fundas”, detalló Mesea, quien indicó que permanecía en el lugar desde las 8:00 de la mañana.

